Las cámaras térmicas crean imágenes a partir del calor que irradian siempre todos los objetos, vehículos o personas. Por ello pueden detectar con precisión en condiciones que varían desde la oscuridad total a la luz cegadora, lo que las hace ideales para la vigilancia en circunstancias muy adversas.


Son menos susceptibles que las cámaras visuales a las condiciones de luz que llevan asociada una escasa visibilidad, como escenas oscuras, sombras, retroiluminaciones o presencia de humo o niebla. Con la ayuda de las imágenes que captan se detecta la presencia de personas, animales, vehículos, objetos camuflados o cualquier incidente producido en la zona supervisada.


Los márgenes de cobertura para detección, reconocimiento e identificación son variables en función del modelo de cámara y de las condiciones meteorológicas, pero en algunos casos permiten llegar a cubrir cientos de metros.

Son menos susceptibles que las cámaras visuales a las condiciones de luz que llevan asociada una escasa visibilidad, como escenas oscuras, sombras, retroiluminaciones o presencia de humo o niebla.

Con la ayuda de las imágenes que captan se detecta la presencia de personas, animales, vehículos, objetos camuflados o cualquier incidente producido en la zona supervisada.

Con una cámara térmica también se detecta la excesiva temperatura de determinados componentes o dispositivos, lo que a veces es un indicio de malfuncionamiento, de fallo, o incluso de riesgo de incendio. Gracias a ello se pueden adoptar acciones preventivas al respecto.

COMPARACIÓN DE LOS MODOS DE VISUALIZACIÓN

VISIÓN DIURNA CON NIEBLA

VISIÓN TÉRMICA CON NIEBLA

VISIÓN DIURNA

VISIÓN NOCTURNA

VISIÓN TÉRMICA